Minder vaak dan een wekelijkse en gedwongen bijdrage, zal ik ook voortaan iets in het Nederlands te schrijven. Ik ben daarvoor gemotiveerd door mijn docente Annemieke die zei, letterlijk: “Ik vind het vooral interessant te zien wat een Argentijn boeiend vind in Nederland. De volgende stap is natuurlijk: in het Nederlands schrijven!” Daarom heb ik nu geen excuus. En dat komt goed uit want ik heb hét motief: wat ik meegemaakt heb bij de intensieve cursus bij het Instituut Regina Coeli.
El miércoles al mediodía armé un revuelo en la oficina cuando leí en el cable de una agencia española que esa noche la TV holandesa revelaría que una empresa local elabora galletas con grasa humana.
Su destino, el Tercer Mundo.
Y si faltaba un ingrediente a la mezcla -ya de por sí indigesta-, la información agregaba que esa grasa procede del excedente de las liposucciones.
El programa Netwerk, del canal Nederland 2, lo confirmaba en su página web. Allí se leía que cerca de 9000 personas se habían apuntado a un concurso para una liposucción gratuita.
La polémica estaba servida, con café y galletas que, como confirmaría el cronista, tenían buen gusto. “Rico, ¿no?”, le pregunta ante las cámaras la directora de la empresa IRFAK, Mieke Smits, al joven que se anima a hundir una cuchara en un pote con una pasta con sabor a naranjas. “El excedente de grasa puede salvar vidas”, se lee en los letreros que cuelgan de las paredes. Read more…
El próximo 24 de noviembre la princesa Máxima recibirá en el Palacio Noordeinde el primer ejemplar del libro sobre el Mundial 78, “Fútbol en una guerra sucia“. A la cita asistirá la presidenta de la Línea Fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, y Leopoldo Luque, el ex futbolista del equipo argentino que venció en la final a Holanda por 3 a 1, hace 30 años. La prensa local se hizo eco de la noticia. A continuación, un resumen del artículo publicado por el periódico De Volkskrant (”Máxima no teme a un libro polémico”).
El hecho de que Máxima haya accedido al pedido de la editorial May Verkamman es destacable. En el libro, los periodistas holandeses Iwan van Duren y Marcel Rozer, describen cómo el régimen del general Jorge Videla abusó de la publicidad que le reportó el Campeonato Mundial de fútbol. De allí que el título conseguido haya sido rebautizado como “el título de la vergüenza”. Read more…
Varios medios holandeses se hicieron eco el viernes pasado del “Día Nacional de la Buena Noticia“, un intento por priorizar los acontecimientos positivos frente a la mar de noticias negativas. La iniciativa, si algo tiene de “bueno” es, en realidad, la discusión que provoca. ¿Es posible una prensa que deje de lado la mala noticia? De lo que pasó por mi scanner matinal, rescato un comentario publicado por el diario gratuito Spits (”La buena noticia es una ilusión”) que dice: “Un diario con sólo buenas noticias es ilegible. El mundo no es siempre positivo. La gente espera leer una reflexión de lo que le toca vivir”, opina el profesor de Historia de los Medios, Huub Wijfjes. “Un medio con sólo noticias negativas, tampoco existe y sería completamente ilegible”, aclara.
Dicho esto, me siento tentado a destacar una buena noticia (¡al menos para unos pocos con suerte!). Ese mismo viernes, mi amigo y colega Juan Carlos Roque, el autor del blog “El Arte de hacer radio“, reaccionó a mi última entrada, “Reciclado: del papel a las lamparitas“. Su comentario merece la pena destacarse en el marco de este día.
Estimado Alejandro,
A propósito del reciclaje de las lamparitas, parece que la de mi vecino era mágica. Te explico: Hace unas tres semanas tocó a la puerta de mi casa un hombre disfrazado de “spaarlamp” (lámpara de bajo consumo) y con una bolsa de regalos…, porque mis vecinos habían sido premiados con un viaje a París con todos los gastos incluidos, por su colaboración en el reciclaje de las bombillas. Algo así como el Postcodeloterij (la lotería del Código Postal), que cuando alguien gana el premio gordo, a los demás vecinos también les toca… Por correo electrónico te envío una foto del contenido de la bolsita que nos obsequió Wecycle: una gorra, una camiseta, un reproductor de mp3, y por supuesto, dos lámparas de ahorro. Nada, ¡que nos ha tocado!
El reciclado es cosa seria en Holanda, al punto que las ciudades disponen de unos sitios, los “recyclingperrons”, que son “andenes” donde la gente sube una rampa con su auto o a pie para arrojar la basura en distintos contenedores, según se trate de material orgánico, químico, aparatos eléctricos, plástico, madera, papel y cartón, vidrios, textil, etcétera. Por otra parte, si el desplazamiento es un problema, las municipalidades facilitan la recolección de estos residuos (heladeras viejas, un mueble, el colchón que ya queremos jubilar, un equipo de música estropeado…) del frente del domicilio.
Gran parte de la basura seleccionada se destina a la industria del reciclado.
En los últimos tiempos se puso al aire una campaña de un organismo (Wecycle) que fomenta el reciclado de aparatos electrónicos y lámparas de luz. No sé si es efectiva y diría que lo dudo, pero son divertidas. Acá va una…