Crisis: Un socialdemócrata al rescate
Holanda está capeando la crisis económica con medidas decisivas que le están valiendo el reconocimiento del mundo de las finanzas y hasta de un sector de su población. Curiosamente, las gestiones del ministro de Finanzas, Wouter Bos, le aportan a inversores y ahorristas un poco de oxígeno, y mejoran la posición de su partido, el PVDA, que en los últimos tiempos había caído en las encuestas.
Si echamos a rodar la cinta desde el principio y nos situamos en la nacionalización del banco belga-holandés Fortis, hace tres semanas, vemos la primera de estas medidas en una acción concertada entre estos países y Luxemburgo. Holanda acude al salvataje del banco adquiriendo sus activos, sobre todo los provenientes del ABN AMRO, por un valor de 4 mil millones de euros.
El ABN AMRO había sido adquirido por el Fortis el año pasado, pero al desatarse la crisis su venta apenas le habría reportado un tercio de los 24 mil millones que pagó por él.
Ni bien se gestó la nacionalización a manos de los gobiernos del Benelux, el ING arrojó una señal que vaticinaba lo que se venía. El banco holandés anunció que retiraba su oferta para comprar el ABN AMRO.
Crónica anunciada
Al parecer, el viernes pasado se filtró la noticia de la negociación con el gobierno y las acciones del ING cayeron en picada un 27 %. El domingo, el ministro de Finanzas holandés, Wouter Bos comunicó la inyección de 10 mil millones de euros con el fin de conservar el nivel de competitividad del banco.
“Somos concientes de que se trata de una enorme suma de dinero, pero hemos asumido otra vez nuestra responsabilidad, porque ese dinero ha sido incorporado a una empresa sana, con una muy buena administración que está en condiciones de satisfacer nuestras expectativas”, explicó Bos.
El resultado fue muy positivo porque al día siguiente el ING superó las pérdidas con una subida del 29.24 %.
Wouter Bos asoma con todas estas gestiones como el gran maestro de orquesta. Su formación de economista y socialdemócrata han sido decisivas para llamar al orden a los bancos. Puso a disposición 20 mil millones de euros de los cuales, como ya se ha visto, el ING fue el primero en echarle mano. Pero nada es gratuito. El ING pagará un mínimo de 8,5 % de los intereses anuales al Estado y ese porcentaje irá subiendo para forzarlo a vender la participación estatal. Además, al momento de adquirir las acciones estatales tendrá que pagarlas a un 150 %. Y un dato más, no menor, es que sus directivos deberán olvidarse de los bonos anuales.
Bos recupera, llevado por las circunstancias, el concepto de la economía de mercado con conciencia social. Los llamados a ejercer los cargos directivos de las empresas nacionalizadas, como el banco Fortis en Holanda y el ABN AMRO, apelan a perfiles afines con esta orientación, sin pedirles carné de pertenencia a la socialdemocracia. El ministro fija además el máximo de los salarios de sus directivos en 100 mil euros mensuales.
En opinión de su colega y ex líder del PVDA, Ruud Koole, “el capitalismo no va a desaparecer, pero es claro que los gobiernos van a desempeñar un rol más activo. No como dueños de los bancos, porque esta es una medida temporal, pero como sus vigilantes”.
Estas medidas le reportaron además a Bos y al PVDA una mejora en las encuestas. Si hasta hace pocas semanas el partido de la coalición del gobierno caía en las pretensiones de voto, una última encuesta reveló que de tener lugar hoy elecciones parlamentarias, pasaría de 16 a 23 escaños.
AP, comentario emitido en Euranet, jueves 23 de diciembre del 2008.
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