Después de Fitna
Un periodista concluía su comentario, en la noche del jueves, sobre la cobertura de la puesta al aire de “Fitna”, el documental anti-Corán del parlamentario holandés, Geert Wilders, con una impresión muy acertada. Él escribía que la realidad, en la calle, esa misma noche, no era comparable a su carga de adrenalina. Eso mismo experimentaba yo, pasadas las 22.30 horas en la estación del tren, en Hilversum Noord. La vida fluye con normalidad, pensaba. No fue para tanto, después de todo. Y junto a eso, sentía alivio.
Al día siguiente corroboraba que no era el único que se sentía aliviado. Los titulares de la prensa gráfica coincidían en calificar el cortometraje de 16 minutos, que a las 19 horas del jueves fue “colgado” en la web -ningún canal de televisión se arriesgó a concederle a Wilders el privilegio de emitirlo sin antes juzgar su contenido, una condición a la que el político ultraderechista no claudicó-, como “una compilación de imágenes que podría haber sido peor”, o de “película suave”. “Fitna ofende pero no sorprende”, titulaba otro. Y un editorial hacía mea culpa de la complicidad de los medios por crear una expectativa exagerada.
Como el resto de los colegas en la redacción, fui contagiado el jueves por la urgencia de “hacer algo” para las emisiones de radio en español. Llamadas aquí y allá, coordinaciones con el jefe…, dimos con el “deskundige” (especialista) adecuado y le concedimos el tiempo suficiente para que pudiera ver el contenido de “Fitna”. De otro modo no habría forma de evaluarla. Llevó un buen rato hasta que el hombre, con una paciencia ciega, pudo ver la película sin interrupciones (se estima que en la primera hora 75 mil internautas holandeses se prendieron al video).
Ahora que pasó el temporal, quiero atribuir la adrenalina a los gajes del oficio. Y quiero guardar esperanzas de que los relámpagos se pierdan en el horizonte y que asome un lindo día, sin pronósticos del tiempo sobredimensionados.
MÁS INFO: Fitna, Reciben con moderación film anti-Corán, Holanda multicolor, Una película de miedo (2)






Luego de ver Fitna he quedado un poco confuso. No niego la gravedad de las imágenes mostradas, en especial aquellas en las que se muestra lo que pasó en 11 de septiembre y el vídeo de los extremistas a punto de fusilar un rehén. Está claro que hay que darle un punto final al extremismo; pero por otra parte, es extremadamente arriesgado poner a todos musulmanes en la misma bolsa, ya que si en algún momento se ponen en marcha leyes discriminatorias como por ejemplo, prohibir el Corán (propuesto Geert Wilders), la situación empeoraría y ni quiero pensar las consecuencias.
Si he dicho que he quedado un poco confuso, es porque dudo que exista una solución a corto plazo.
Jo.. vaya basura de corto.. en serio.. después de verlo, además de estar completamente indignada… sólo podía pensar que si yo fuera familiar o alguien cercano o bien del hombre que decapitan y se escucha gritar .. que se clava en el alma por dios… o de cualquiera del resto de personas que aparecen en situaciones horribles… sólo podía pensar que cómo puede existir gente con tan poca vergüenza y que utilice ese tipo de imágenes para jugar con los recuerdos de la gente … mezclándolo con titulares de diarios (que por cierto no se sabe de dónde son.. al igual que las identidades de los tipos radicales que hablan en el vídeo…) para empañar toda una religión y hacer daño premeditadamente a personas que siguen una religión concreta, que son musulmanes moderados y que no tienen porqué soportar que se falte a la verdad y que se ataque gratuitamente.
Claro que puede hacer un corto de lo que quiera y meter lo que le parezca.. bueno, de momento, ya tiene al autor de la viñeta de la bomba de uñas contra él por no pedirle permiso… pq bastante tuvo con lo de las viñetas… y vive de incógnito como para que venga este y le lie más.. en fin…
Pues eso.. que me crispo.. así que no sabes lo que me tranquiliza leer que el ambiente por ese país no está tan crispado como el pelo de Wilders… jeje… a cuidarse!