La chica del soul holandés
La presentación de Sabrina Starke en el programa de Matthijs van Nieuwkerk, “De wereld draait door” (”El mundo sigue girando”), el pasado 13 de octubre, fue a la vez que una noche especial (Starke le cuenta al periódico NRC Handelsblad que el ambiente en el estudio fue mágico), como el inicio de su carrera meteórica que la llevará, a fines de ese mes, nada menos que a cerrar un contrato con la mítica productora norteamericana, Blue Note.
“¿Dónde te habías metido en todo este tiempo que recién ahora nos enteramos de tu existencia?”, le preguntó Van Nieuwkerk. La vida de esta mujer de origen surinamés, de 29 años, cambió de repente. Compañías discográficas que le habían dado la espalda se disputaban un contrato con la “Embajadora de la música de Rotterdam”. La firma Universal Music, que había rescindido un acuerdo en el 2007, quería “hacer negocios”. El álbum que editó por propia cuenta, “Yellow Brick Road”, aterrizó al puesto 1 del top 100 de álbumes bajados por i-tunes, después de la emisión televisiva, desplazando a los holandese BLØF y Marco Borsato.
El pasado sábado 7, la revista del periódico le dedicó varias páginas, sin ahorrar elogios, a esta cantante de soul. “Super Sabrina”, tituló. El periodista le augura fama internacional.
“Do for love” fue su carta de presentación.





