Superando récords
El domingo fue un día histórico para los maratonianos. El etíope Haile Gebrselassie (35) batió un récord mundial en Berlín, alcanzando los 42,195 kilómetros en 2 horas, 3 minutos y 58 segundos, ¡y yo corrí mis primeros 15 kilómetros en la competición de mi ciudad, “De 30 van Almere“, en 74 minutos! OK, mi distancia no cubre ni una media maratón, pero voy en camino. Y eso que los primeros 5 los sufrí, con un fuerte dolor de bazo producto de una banana engullida dos horas antes y que mi estómago no supo asimilar a tiempo…
El día de sol, el último quizás del año, fue el otro punto en común entre Berlín y mi ciudad. “El clima fue perfecto, dijo Gebrselassie después de franquear la Puerta de Brandenburgo, el público estuvo fantástico, estoy muy feliz”. Dos semanas antes había entrado en pánico por una lesión en la pantorrilla que por suerte superó poco antes de la cita de Berlín: “Yo sabía que podía conseguir aquí algo especial”.
Salvando las distancias, en Almere, el belga Stijn Fincioen (27) llegó primero a la meta, cubriendo 30 kilómetros en 1.38:27.
Así cubrió el evento el canal local Omroep Flevoland (nada que envidiarle a Berlín…):





