Un mosquito enemigo de los jóvenes
“¿Ven a estos jóvenes detrás de mi? Con este aparatito se van a ir en seis minutos”, dice el cronista mientras muestra a la cámara el Mosquito. Este dispositivo, que está en uso en un centenar de municipalidades de Holanda, emite un sonido molesto que sólo oyen los menores de 25 años. “Es anticonstitucional”, dice la ministra holandesa de Interior, Guusje ter Horst.
El Mosquito cayó del cielo -en rigor, cruzó el charco, porque el invento es británico- para aliarse con las autoridades, empresarios y particulares en su lucha contra el vandalismo juvenil. Esta arma sonora del tamaño de un parlante ya es parte del paisaje en las áreas comerciales e industriales, en algunas estaciones de trenes y escuelas holandesas y, al parecer, da resultado. Los “vagos” se ven forzados a alejarse unos cincuenta metros del lugar.
Su nombre original es Sonic Teenager Deterrent, pero fue rebautizado “mosquito” por la policía de Staffordshire, en Gran Bretaña. Cuesta cerca de mil euros, emite un sonido muy agudo (en la frecuencia de los 17 KHz) y sus víctimas son los adolescentes. A los adultos no les afecta, dicen sus defensores, porque la capacidad auditiva disminuye pasada la frontera del cuarto de siglo. Haga click aquí para escuchar cómo suena el Mosquito (elija la frecuencia de 17 KHz y luego, la de 16, 15 o 12, para comparar).
Pero la ministra holandesa de Interior, Guusje ter Horst (PVDA), no comparte la euforia de los comerciantes y advierte que se exponen a demandas legales. La política socialdemócrata prepara una carta para los parlamentarios en la que exigirá que se lo saque de circulación porque, asegura, existen otros medios para “ahuyentar” a los jóvenes molestos. Además, dice que atenta contra el derecho a la libre circulación de las personas. Un comerciante que no ve con buenos ojos a las chicas y chicos que vociferan en una esquina o le “disgusta” sus rasgos extranjeros, aprieta un botón y los espanta.
La información sobre la eficacia del Mosquito y sus efectos en la población es escasa -no existe ninguna legislación que regule su uso, al menos en Holanda-, y las autoridades europeas se hacen las distraídas. “La UE no tiene competencia para prohibirlo”, dijo en abril un vocero de la Comisión Europea. Los partidos de la oposición en Holanda, los derechistas VVD y SGP, toman nota en cambio de las reacciones positivas de las municipalidades y quieren debatir con Ter Horst. Ciudades como Zwolle, Almere, Utrecht o Nijmegen, le dieron la bienvenida al insecto sonoro. Sólo en Rótterdam funcionan 22 de estos aparatos. Es, en definitiva, un recurso económico que soluciona la falta de personal policial.
Se estima que en Gran Bretaña se vendieron unas cuatro mil unidades. Es furor en Francia (allí se lo llama “Beethoven”) y en Bélgica es noticia desde que en marzo una mujer denunció su presencia en la cercanía de una parada de autobús donde su hijo aguardaba diariamente el transporte público y sufría fuertes dolores de cabeza (”¿por qué tienen que pagar justos por pecadores?”, se quejó).
La polémica está servida. ¿Es el Mosquito la respuesta para prevenir actos vandálicos o es un recurso que atenta contra la libertad de movimiento de los jóvenes?
MÁS INFO:
http://www.rhinegroup.nl/main.php
http://www.trianglerouge.be/mosquito/ressources.php
Emisión de TV: http://www.youtube.com/watch?v=tB9Fg9qWIGM
En español: “El mosquito que espanta a los jóvenes en Europa” (El Comercio, Perú)






Estoy de acuerdo con la utilización de este aparato pero creo que debería ser de alguna manera controlado. Ponerlo en las cercanías de una parada de autobús por ejemplo, no es una buena idea. Es un recurso que atenta contra la libertad de movimiento de los jóvenes si se lo utiliza en forma abusiva, pero estimo que en ciertos casos no queda otra alternativa que utilizar métodos drásticos, ya que en general los grupos de delincuentes no están dispuestos a discutir, sea por resentimiento, frustración o exclusión. No se puede ayudar a una persona cuando ésta se excluye por propia voluntad. Cuando los políticos argumentan que al utilizar este aparato se atenta contra el derecho a la libre circulación de las personas, demuestra que ciertos personajes políticos viven en una burbuja y creen aún en un ideal imposible de poner en la práctica en el mundo de hoy.